Llámanos: Móvil (33) 3150 4118 y 33 1998 1486 Oficina (33) 15611510 ventas@albercasmontalvo.mx    Síguenos en:   

BLOG

07
Septiembre
2017

¿Cómo afecta la lluvia el PH de tu alberca?

La lluvia es un bien necesario que desgraciadamente afecta el pH de tu alberca en forma negativa.

¿Cómo afecta la lluvia el PH de tu alberca?
Durante los días habituales de lluvia es posible encontrarse con temporales que afectan la calidad del agua de la alberca y de la alberca misma. Aunque es de conocimiento general que la lluvia es un bien necesario, en el caso de las piscinas le afectará de manera negativa. Una entrada de agua nueva en cantidades considerables puede hacer variar el pH y el nivel de cloro (éste último disminuyendo), lo cual estropeará el agua de la alberca al no disponer de los niveles adecuados de ambos componentes. Después de una lluvia intensa es conveniente comprobar los parámetros de estas sustancias, aunque el agua se encuentre en perfecto estado, ya que de un día al otro podrá cambiar de manera negativa, propiciando la aparición de hongos y bacterias que atacarán tanto la piscina como al bañista.



El pH es uno de los parámetros más importantes del agua de la alberca. Mantenerlo en óptimas condiciones permitirá un agua más cristalina, con menor mantenimiento, y alargará la vida de la piscina. El pH es el grado de acidez y alcalinidad del agua, que puede oscilar entre los 7.2 y 7.6 puntos. Cuando disminuye por debajo de 7.2 el agua se vuelve ácida, puede provocar irritación en la piel, ojos y mucosidad, e igualmente desgasta los materiales de la alberca y provoca corrosión. En cambios, cuando el pH aumenta sobre los 7.6 el agua se vuelve demasiado alcalina, también irrita a los bañista y además fomenta la aparición de restos de calcio en la superficie de la piscina así como tornarla en un aspecto opaco (como nublado) por la disminución del cloro, es decir, la desinfección disminuye permitiendo la presencia y crecimiento de algas.
A continuación presentamos algunos parámetros a seguir para la detección y mantenimiento del pH:

1.     En temporal de lluvia trata de cubrir la superficie de la alberca con una protección adecuada. No impide el paso completo del agua de lluvia a la piscina pero si disminuye la presencia.

2.     Normalmente el pH en el caso del agua de lluvia tiende a subir. Se deberá realizar un control periódico para asegurar que el agua y su nivel de pH se encuentran dentro del rango óptimo. En tiempos de poca casi nula lluvia realiza una revisión y ajuste semanal como mínimo, en temporal de lluvia realízalo diariamente o cada segundo día.

3.     El cuerpo humano también modifica el pH con su acidez y alcalinidad, así que, después de un uso prolongado de varios bañistas, se deberá revisar y ajustar (en caso necesario) los niveles de los componentes del agua de la alberca.

4.     Se puede nivelar el pH de forma personal, entre los 7.2 - 7.6, con productos comerciales fáciles de adquirir. Para bajar se utiliza un aminorador de pH (o aumentado el cloro), y para subirlo un incrementador del mismo; esto a través de diluir y controlar la adición de estos producto en las comprobaciones periódicas. Igualmente es recomendable adquirir un dosificador de pH.

5.     La limpieza contante de basura, hojas y otros elementos permite mantener el nivel de pH más estable.



Es muy importante mantener el valor del pH entre los niveles correctos, ya que esto repercute directamente sobre el confort y la salud de los bañistas. Igualmente, de este modo se evitará el deterioro avanzado y fomenta la preservación de manera correcta de tu alberca.

Comentarios (4321)